Hoy hice una excepción, se que dije que publicaba los domingos, pero hoy publico una historia nueva, la segunda parte de "buenos amigos" sale el domingo, como siempre, pero esta historia sentí que la tenia que poner, es una historia que viví muy de cerca, y que se me hizo complicado escribirla porque me traía muchos recuerdos buenos y malos, espero que les guste. Por favor coméntenla que me intereza mucho su opinión, sobre todo de esta historia.
And if you were with me tonight,
I'd sing to you just one more time.
A song for a heart so big,
god wouldn't let it live. - Jimmy Eat World
3. Cuando “Para siempre” es en verdad para siempre.
Pablo, tenía 13 años cuando conoció a Alicia, ella era nueva, acababa de entrar a su colegio, la vio y se quedo perdidamente enamorado, fue amor a primera vista, por mas cursi que suene, ese niño tenía enfrente al gran amor de su vida, obviamente aún no lo sabía.
Pablo era un poco gordito, de pelo corto, no muy alto, bueno en los deportes y muy tímido con las chicas, ella en cambio era todo lo contrario, era media cabeza más alta que él, era muy bonita, tenía el pelo rubio, piel bronceada, y era muy extrovertida. Alicia cuando llego al salón y fue presentada, la pusieron al lado de la carpeta de Pablo, y comenzaron a conocerse.
La lógica y la ilógica se dieron, después de un par de meses estuvieron juntos, Pablo le dijo para estar en un recreo y ella dijo que sí, era el primer enamorado de cada uno, pero la timidez de estos dos chicos de 13 años era más fuerte, y si bien estaban juntos, se mantenían alejados a mil pasos de distancia, y ni hablar de agarrase de la mano, era comprensible. Con el tiempo se fueron acercando más y más, los dos disfrutaban yendo al cine de Caminos del inca o Larcomar, parando juntos en el colegio, hablando seguido a través de la computadora. Paso un mes y él le regalo un peluche por el mes, era el primer peluche que él le daba a una chica y que Alicia recibía de algún chico. Alicia le dio un pico y él se tuvo que empinar un poco para alcanzar, ¡Pero que importaba! ¡Era su primer beso! Claro que ese beso habría tenido una duración de 1 o 2 segundos, ¡Pero daba igual! Era el chico más feliz del mundo…Pero - siempre tiene que haber un pero lamentablemente - Pablo ya no paraba mucho con sus amigos y solo paraba con Alicia, lo fastidiaban que era una niñita, que solo paraba con ella, que ya no jugaba futbol en los recreos - a esa edad que te digan “niñita” es lo peor que te pueden decir - Y él se dejo vencer por la presión de grupo. No tuvo el valor para terminar con ella, porque la quería mucho, así que hablo con la mejor amiga de Alicia y le dijo que si ella no terminaba la “relación”, él lo haría –en un intento de Pablo por hacerse el rudo - cuando Alicia supo, no lo entendió, pero no dudo, termino con él en un recreo, se molesto mucho y no le volvió a hablar en todo ese año.
Pablo se cambio de colegio al año siguiente, y cada uno siguió con su vida, ya no se hablaban, cada uno tuvo uno que otro enamoramiento por ahí, pero nada importante. Pasaron dos años, cuando los dos ya habían cumplido 15, se encontraron en una fiesta y al instante se reconocieron, claro que habían cambiado un poco. Pablo tenía el pelo largo, ya no era gordo, el desarrollo lo había ayudado, es más, ahora él era más alto que ella y se había vuelto un chico bastante apuesto y extrovertido, la timidez se había ido y Alicia… Alicia seguía igual, espectacular, preciosa, cada día mas hermosa, se vieron y volvieron a sentirse como de 13 años.
- ¡Alicia! ¡Qué increíble verte! - dijo Pablo emocionado.
- ¡Pablito! ¡Que increíble cómo has cambiado! - dijo Alicia sorprendida con el cambio de Pablo.
- Jajá, si un poco, tú sigues estando muy linda ¡Pero ahora yo soy más alto! - dijo Pablo orgulloso de sí mismo.
- Jajá sí. ¡Ya era hora también! - Dijo Alicia burlándose un poco.
- ¡No era mi culpa que tú en esa época hayas sido una jirafa! - dijo Pablo de puro picón.
- ¡Oye! ¡Qué te pasa! Jajá. ¡Y tú eras un cachetón!... Pero más lindo. - dijo Alicia con ternura.
La Lógica se volvió a dar, Pablo y Alicia comenzaron a hablar y a hablar, Pablo le conto porque él había hecho lo que hizo para terminar con ella en esa época, ella le dijo que era un tonto, que como le había hecho algo así, él se disculpo, le dijo que era un niño, que todavía no tenía idea de lo que hacía, y luego se echaron a reír, y es que estaban juntos, eran felices. Pablo le dijo que lo acompañe afuera para comprar unos chicles a la bodega, fueron y antes de llegar él le dijo.
- Alicia, tengo que hacer algo, perdóname.
- ¿Qué cosa?
Pablo beso a Alicia, y ahora si fue un beso real, lo bueno que ahora no tuvo que empinarse para llegar a sus labios, y al besarla él sintió exactamente lo que había sentido cuando era chico, a pesar que este beso si duro más de 2 segundos.
La lógica se siguió dando, y se fueron enamorando otra vez, pero esta vez, en serio. Pablo salía antes que ella del colegio e iba a visitarla, ella era la chica más feliz, hablaba con sus amigas de lo lindo que era Pablo con ella, y paraba haciendo dibujitos en sus cuadernos con las iniciales de los dos, cada día, cada hora, cada minuto y cada segundo que pasaba se iban enamorando mas y mas, era un amor maravilloso, un amor puro, jodidamente verdadero.
Cuando cumplieron 6 meses él se las ingenió y hablo con un primo suyo que tenía un departamento frente al mar para que se lo preste por esa noche y ahí él le preparo unos ravioles de ricota en salsa de nueces, ese era el plato preferido de Alicia. Pablo no sabía cocinar, pero había estado practicando mucho 3 semanas previas a ese día, prendió unas velas, se averiguó que vino combinaba con los ravioles, puso las canciones favoritas de ella en el equipo de música, hizo todo perfecto… Cuando ella vio todo lo que había hecho, se puso a llorar y le dijo.
-¡Hoy es el día mas feliz de mi vida! ¡Te Amo!
Cuando terminaron de comer, fueron a ver películas, no había nadie en casa, comenzaron a besarse, poco a poco fueron quitándose la ropa, ninguno de los dos sabía lo que hacía, no tenían idea y solo se dejaban llevar. Los dos se morían de nervios y de miedo. Ahí ocurrió la primera vez de los dos por primera vez tuvieron relaciones… Esa noche juraron que su amor iba a durar para siempre y no mentían, lo juraron con el corazón, ¡Como debe ser! No como ahora que se jura por cualquier cosa, el amor más puro se vio reflejado esa noche. Lo que vino después fue maravilloso, vivieron todo juntos, los fines de semana por las noches hacían pizzas, veían películas, salían a bailar, filosofaban de la vida tomando café, algunas veces hacían deporte juntos, hablaban de los hijos que iban a tener, de los nombres que les iban a poner, fueron madurando juntos, creciendo mucho, y cada día se amaban mas, estaban muy seguros de lo que sentían…Pero con el amor, también llegan los celos.
Cuando iban ya dos años de relación y los dos estaban por cumplir 18 años, sucedió algo que marco el comienzo del fin. Alicia fue invitada al concierto de Alanis Morissette en el Estadio Monumental, era la cantante favorita de Alicia y la invito un amigo suyo, del cual Pablo desconfiaba mucho.
- ¡No entiendo cómo puedes ir a un concierto sola con ese pata, si sabes que se caga por ti! - decía Pablo furioso.
- Pablo, no desconfíes de mí, yo solo te amo a ti, pero me muero por ir a ese concierto. ¡Tu sabes cómo me gusta Alanis Morissette! - le decía Alicia esperando que él entienda, pero a la vez entendiéndolo.
- ¡Sabes que! ¡Haz lo que te dé la gana!, después no te quejes si yo hago algo - dijo Pablo con una ira incontrolable.
- Pablo deja de hablar tonterías, no vayas a hacer nada tonto.
Pablo ni la escucho y se fue furioso, la verdad es que los dos tenían razón desde su punto de vista, pero debieron llegar a un acuerdo y no dejar el problema en el aire. A la noche, Alicia se fue al concierto, y ni los disfruto, porque se paso llamando a Pablo pero él jamás contesto.
En efecto Pablo estaba dispuesto a todo, cegado por los celos, él jamás tomaba alcohol, pero esa noche fue a una fiesta, decidido a embriagarse y perdió el control de las cosas. Una chica que siempre se había muerto por él se aprovecho de esto, y lo beso cuando se encontraba medio inconsciente, se hizo tomar una foto mientras lo besaba y se la mando al día siguiente a Alicia con la intención de que terminara la relación con él. ¡Ay celos, malditos celos! ¡Cuando no se controlan todo lo que pueden ocasionar! ¿Cómo pueden cambiar tanto cielo por un infierno en tan solo segundos?
Alicia no lo podía creer, no lo quería creer, Pablo tampoco lo creía, y es que ni se acordaba como había pasado lo que pasó. Lógicamente Alicia no lo quiso perdonar. Pablo iba todos los días a pedirle perdón. Alicia solo lloraba y lloraba no salía de su cuarto ni de casualidad. Pablo estaba destruido por dentro. ¿Cómo el amor perfecto y puro se pudo malograr tan fácil?
Alicia decidió irse a vivir con su papá que vivía en Buenos Aires, no podía seguir viviendo en el mismo país que Pablo, porque de alguna u otra forma se iba a cruzar con él. Y ella se fue sin decirle nada a nadie. Cuando Pablo se entero, vivió un infierno, no comía, no respiraba, no vivía, solo podía pensar en Alicia, se le ocurrió un plan, un plan muy loco y apurado e hizo lo que todo hombre tiene que hacer, luchar por lo que quiere. Se consiguió el dinero y cuando en mayo cumplió 18 años se fue a Argentina a buscar a su novia, se fue decidido a seguir su plan paso por paso, no importaba, era su última oportunidad para arreglar todo. Se consiguió la dirección y fue. Para esto ya había pasado 1 mes desde la partida de Alicia. Pablo llego a la puerta de la casa en Buenos Aires. Toco la puerta, nervioso pero decidido. Abrió el padre de Alicia, un señor muy alto e intimidante, el cual Pablo reconoció porque ya lo había visto en fotos.
- ¿Quién eres tú? - dijo el papá de Alicia un poco malhumorado.
- Buenas tardes señor soy Pablo el enamorado de su hija, y he venido desde Lima para poder hablar solo 5 minutos con ella, le pido por favor que le diga que estoy acá. - dijo Pablo con un nudo en la garganta, temiendo un poco por su vida, pero con decisión.
El Padre de Alicia se sorprendió y cuando Pablo esperaba una puteada, él le dijo.
- Pero… Alicia, se acaba de ir al aeropuerto, me dijo que después de pensarlo mucho había decidido darte una oportunidad, y bueno ya veo porque, si has venido hasta acá seguro que la debes amar como un loco, pero no puedo hacer nada, ella se acaba de ir hace 20 minutos.
Pablo se quedo tonto, no lo podía creer.
- ¿Usted cree que la alcance si salgo ahorita? - dijo Pablo aún sorprendido por la noticia.
-Pero yo no sé qué es lo que estas esperando sinceramente ¿Una invitación? - dijo el papa de Alicia con una sonrisa y con ironía.
Pablo sonrió y se fue corriendo hacia la calle para coger un taxi e ir al aeropuerto, pero antes alcanzo a decirle al padre.
- ¡Muchas gracias señor espero conocerlo mejor después! -
Llego al aeropuerto y corriendo fue al “check in” donde Alicia debería estar dejando el equipaje y la vio. Ella estaba con su equipaje de mano corriendo hacia el avión, es que ella se encontraba retrasada y estaba por perder el vuelo. Pablo corrió y grito como loco por el aeropuerto “¡Alicia Alicia!” Alicia volteo y no podía creerlo, soltó su equipaje de mano y fue corriendo hacia Pablo, él la abrazo, le dio un abrazo como diciéndole, ¡Jamás te suelto!, él le pedía perdón y lloraba, ella le decía que se calle y también lloraba, fue un momento hermoso, Pablo alejo a Alicia, se arrodillo, y de su bolsillo saco una sortija, era la hora de aplicar el plan, esto lo había practicado desde Lima, por esta razón había viajado hasta Buenos aires.
- ¿Te quieres casar conmigo, amor de mi vida? - Dijo Pablo con todo el amor y locura que tenia.
Ella se quedo muda, no podía creerlo, y casi tartamudeando de la emoción dijo.
- ¡Amor! ¡Sí!, ¡Sí! ¡Quiero Pasar toda mi vida contigo!.
Se abrazaron y fue el momento más feliz de sus vidas. Pero con toda esta escena romántica que parecía sacada de alguna película, Alicia perdió el vuelo de vuelta a Lima, ya no importaba, era lo que menos importaba en ese momento. Alicia saco un pasaje para dos días después, Pablo tenía la vuelta para el día siguiente, y esa noche se quedaron en la casa del padre de Alicia, se prepararon una pizza, tomaron vino, celebraron lo que había pasado, al padre de Alicia le cayó muy bien Pablo, todos eran felices, los dos eran dichosos, el mundo era perfecto. Esa noche hicieron el amor, y se volvieron a jurar amor por siempre.
- Quiero ser tuya para siempre mi amor - dijo Alicia mirando a Pablo a los ojos.
- Yo soy absolutamente tuyo, cada partecita mía lleva tu nombre, dice propiedad de Alicia por todas partes - dijo Pablo con mucha ternura.
La abrazo, y se quedaron dormidos.
Al día siguiente Pablo regreso a Lima, Alicia lo fue a dejar al aeropuerto, él era el hombre más feliz del mundo, ¡Se iba a casar con el amor de su vida!, a la noche siguiente llegaba Alicia, y Pablo fue a recogerla con un ramo de girasoles, los favoritos de ella.
El avión donde viajaba Alicia tenía una falla en una turbina, pero nada grave según el piloto, así que decidió despegar igual, no pensó que podía ser fatal, y el avión despego, antes de salir Alicia llamo a Pablo y le dijo.
- Mi amor ya estoy partiendo, ¡Quiero ir a comer contigo ah!
- No te preocupes amorsote, tú eres la reina hoy, tú escoges que comemos.
- Jajá. Ya, me parece perfecto amor, te amo mucho ¡Espérame ah!
- Acá me quedo preciosa, ¡Te amo más que nunca!
- Yo también mi amor, y vamos a estar juntos por siempre.
Y colgó. Nadie espero lo que iba a pasar, nadie lo vio venir, ni el hijo de puta del piloto. El avión jamás llego a Lima, se estrello en la cordillera por un problema técnico, justamente en esa turbina que estaba dañada, no hubo ningún sobreviviente.
…
Cuando Pablo se entero de la noticia en el aeropuerto de Lima se le cayó el ramo de girasoles, se quebró. Sintió que le habían quitado la vida, que le rompían el corazón en mil pedazos, le habían quitado al amor de su vida, empezó a golpear todo y es que él se sentía culpable, si él no hubiera ido a Buenos Aires, ella hubiera regresado en el vuelo que tenía que regresar y todo habría estado bien, no habría cambiado su pasaje y regresar en ese fatídico vuelo. Si él no hubiera cometido la estupidez que cometió de emborracharse y besar a otra chica, Alicia jamás se hubiera ido a Argentina y hubieran seguido juntos, como debió ser siempre… Y tantas cosas se puso a pensar…Toda la familia de Alicia estaba destruida, ella era la alegría, y esa alegría se había ido, se había ido la chica de los pelos dorados que brillaba tanto.
…
Los restos de Alicia jamás llegaron, y se hizo un entierro solo con su ropa, con sus cosas y con el primer peluche que Pablo le había regalado a Alicia cuando tenían 13 años. Pablo era inconsolable, pero a pesar de eso se mantuvo firme durante el entierro, consolando también a la madre de Alicia, que perdía a su única hija.
Han pasado 3 años de aquel suceso, y hoy a las 8:47 de la noche del Miércoles 21 de Abril del 2010, cuando termino de escribir esta historia, Pablo aun no ha podido superar la perdida de Alicia, el tiempo ha ayudado, pero él no ha podido superar esto, la extraña mucho, la sigue amando como la amaba desde el primer día que la conoció, intento tener otras novias, pero no duro ni un mes con ninguna de ellas, solo buscaba remplazos de una chica irremplazable.
Solo le queda agradecerle a la vida por haber tenido la oportunidad de conocer a Alicia, y haber sido el hombre más feliz y afortunado por un tiempo, es que la perfección no puede durar…No entiende como una persona tan pura y de tan buen corazón, pudo morir de una forma tan terrible… Y espera que donde sea que ella se encuentre, pueda leer esto, que él no se perdona todavía por haber cometido los errores que cometió, se siente miserable por eso, y que le encantaría poder fabricar una máquina del tiempo… Pero no se puede, ya todo acabo, pero como le juro… La amara para siempre.
Con esto espero que puedan aprovechar lo que tienen, aprovecha a tu “Alicia” si es que todavía la tienes contigo, no cometas los errores que Pablo cometió, es que a veces el amor verdadero es muy difícil de encontrar y si lo encuentras hay que aprovecharlo, no hay que desperdiciarlo. Que perderlo es terrible, es como que alguien se muera y que tu mueras un poco también. Pablo todavía no puede superar lo de Alicia, pero seguramente con el tiempo lo hará, espero, y si es que tiene una hija, le pondrá Alicia en honor a ella, a la mujer más maravillosa que conoció y que lo hizo el hombre más feliz de la tierra. Esta vez, para siempre si fue para siempre.
Giorgio Alessandrini.
miércoles, 21 de abril de 2010
lunes, 12 de abril de 2010
2. Buenos Amigos Volumen 1
2. Buenos Amigos, Volumen 1
Esta es la historia de un famoso futbolista que, por obvias razones, no me dejó revelar su nombre, pero sí contar su historia.
Paulo jugaba para un popular equipo de Lima, era un chico extrovertido, jugaba de delantero y tenía la suerte de que en el mismo equipo jugaba Miguel, uno de sus mejores amigos desde la infancia. Al contrario de Paulo, Miguel era un chico mas reservado. Ellos habían ido al mismo colegio, eran vecinos, se habían juergueado en las mismas fiestas, habían pasado juntos cosas buenas y malas y los dos jugaban muy bien fútbol. Todo lo habían hecho juntos, pero Paulo siempre sobresalió más Miguel en todo sentido: en el fútbol, con las mujeres, en los estudios, en casi todo. Paulo siempre ganaba, por poquito, pero siempre ganaba. Esto jamás generó tensión entre ellos, pero comenzaron los problemas cuando fueron fichados por el mismo equipo.
Los dos jugaban en la misma posición, de delanteros. Cuando eran chicos esto no causaba ningún problema, porque los profesores, al ver que estos dos chicos destacaban del resto, los hacían jugar juntos. En equipos grandes Paulo era el que jugaba de titular y Miguel estaba en la banca o jugaba en las reservas, por ahí tenía un poco de suerte y alternaba algunos minutos en el equipo titular, lo que le generaba un poco de envidia a Miguel.
Miguel tenía una hermana preciosa, ella se llamaba Silvana, estaba en el segundo ciclo de administración de empresas en la Universidad de Lima. No era una alumna brillante, pero se mantenía, casi nunca jalaba un curso y aparte físicamente era muy atractiva, tenía unos ojos azules que dejaba tonto a más de uno y un cuerpo muy trabajado en el gimnasio. Paulo siempre se había sentido atraído hacia a ella, pero era incapaz de acercarse por respeto a su amigo. Es más, él no le hablaba, mas allá de un hola o un chau a pesar de todos los años que la conocía por miedo a que en algún momento pudiera pasar algo con ella. Silvana tenía una relación sentimental con Jose. Él era amigo de Miguel y de Paulo, un estudiante muy por encima del promedio, becado en la facultad de medicina en la universidad San Marcos y venía de una familia acomodada, era una persona prepotente y todo lo arreglaba con dinero, pero físicamente era una desgracia, pongámoslo así, todo lo que tenia de cerebro y plata, le faltaba de cara, cuerpo, facha, etc. Y por esta razón Paulo fastidiaba mucho a Miguel.
- Oe man, ¿No te jode que tu hermanita este con Jose? ¡Tus sobrinos van a ser todos chuecos y deformes! - Paulo ironizaba.
- No sé, es problema de ella - contestaba Miguel, se notaba que no le hacía gracia la broma.
- Pero brother, relajado, igual si salen feos, no pasa nada, Jose tiene mucha plata así que una cirugía plástica y listo, arregladitos. Jaja.
- Oe, ya no jodas huevón y vamos a entrenar.
- Jaja dale man, vamos.
Miguel jamás le hizo problemas a Silvana por estar con uno de sus amigos. Por más que no le gustaba la idea, nunca se metió ni nunca hablo mal de de Jose, aunque sabía que no era ningún santo.
Era la fecha número 14 del torneo, Paulo era el goleador del campeonato con 16 goles y un defensor mala leche del otro equipo lo lesionó en el partido. Entró Miguel en su lugar a reemplazarlo. Paulo sintió que tenía una lesión grave, y sus miedos se confirmaron cuando el médico le dijo que tenía que dejar de jugar por un mes. Lo tomó con calma, a pesar que no le gustaba la idea de dejar el equipo titular y andar en muletas, lo enyesaron y se fue a su casa. El equipo viajaba a la mañana siguiente a Arequipa a jugar con el Melgar, y Miguel iba a ser titular y no podía ocultar su felicidad, era la oportunidad que tanto había esperado. Una vez en el avión se le ocurrió llamar a Silvana y pedirle que le compre un whisky a Paulo para que se sienta mejor.
- Aló, ¿Silvana? Un favor, cómprale un Johnny Walker, Black Label a Paulo, que se lesionó - dijo Miguel con prisa porque el avión estaba por despegar
- Pero Miguel, no conozco tanto a Paulo, además tengo que dejar a Jose en el aeropuerto porque se está yendo a Santiago.
- ¡No jodas Silvana! Deja a Jose en el aeropuerto, después vas a Wong, le compras el whisky y se lo dejas a Paulo de parte mía - insistió Miguel
- Pero Miguel…
- Pero nada, te cuelgo porque tengo que apagar el teléfono, chau Silvanita, ¡Cuídate!
Silvana sabía que era importante para su hermano. Dejó a su enamorado en el aeropuerto a las siete de la noche, se fue a Wong, compró el whisky y se dirigió hacia el departamento de Paulo. En el camino, se sintió algo rara, ya que en secreto le atraía mucho Paulo. Lo que le daba rabia era que todos los amigos de su hermano morían por ella, en cambio Paulo, era el único que ni la miraba, y ella no entendía por qué. Silvana llegó al departamento, tocó el timbre y Paulo le contestó.
- ¿Hola?
- Paulo, soy Silvana, la hermana de Miguel, mi hermano me dejó una cosa para ti.
- Dale Silvana, pasa, te dejo la puerta abierta porque no puedo estar caminando mucho.
Silvana subió y encontró la puerta abierta, pasó y encontró a Paulo tirado en el sillón viendo tele. Cuando entró Silvana, él se quedo tonto de lo linda que estaba, ella lo saludó y dejó la bolsa con las cosas en la mesa.
- Bueno Paulito, ya cumplí con mi hermano y… - antes que terminara de hablar Paulo la interrumpe -
- A ver que me mandó este desgraciado... Booo, ¡un Black Label, qué rico!, gracias Silvana - Paulo se levanta y le da un abrazo.
- Qué bueno que te gustó - dijo Silvana, un poco ruborizada por el abrazo -
- Bueno Paulo, ya me voy, ¡Te dejo con tu whisky!
Paulo se sorprendió, y le dijo - ¿Me vas a dejar con un Black Label solo? ¿Tan alcohólico me crees? ¿Sabes que soy un deportista profesional no? - ironizó Paulo
- Ah, ¿Quieres que me quede? - dijo coquetamente Silvana
- Ya pues qué importa, a nada...
- ¡Ah, no! ¡Así no me quedo!- dijo molesta Silvana
- Jaja, te estoy bromeando sonsa, quédate por favor, dame ese honor de tener tu compañía. – dijo Paulo de forma muy caballerosa.
- Ya, bueno, me quedo - contestó Silvana con una sonrisa
Y se quedó. Copas van, copas vienen, como los temas también. Temas van y temas vienen. Comenzaron hablando de lo poco que se conocían a pesar de los muchos años de amistad entre Paulo y su hermano, después hablaron de las carreras profesionales de cada uno, y prendieron la radio, se pusieron a bailar a pesar de la lesión de Paulo. Cuando se dieron cuenta de la lesión, se sentaron de nuevo, Paulo quiso demostrar que no le dolía, que era un macho alfa, pero hizo un papelón. A la mitad del whisky comenzaron los halagos: "qué lindo eres", "la paso tan bien contigo", "eres muy bonita", "tienes una sonrisa perfecta"… Los dos se estaban dando cuenta del ambiente que se formaba, pero ninguno quiso parar. Eran ya las cuatro de la mañana y para Paulo era un logro ver su reloj porque estaba muy mareado. En un esfuerzo sobre humano logra decir.
- Silvanita, mira la hora que es, ¡Ni me di cuenta!
- ¡Fuck! yo tampoco, pero la estoy pasando mostro
- Si yo también, ¿qué tal Johnny Walker eh? jaja - dijo Paulo notoriamente mareado
- ¡Sí, buenazo!
- Pero no quiero obligarte a que te quedes -dijo Paulo rogando en su cabeza por que se quede.
- No, nada que ver, yo me quedo porque quiero, es más quiero ver el sol contigo, jeje
- Jaja, ¡Dale, nos quedamos hasta ver el sol!
El sol… ¿Este par a quién quería engañar?, solo querían estar juntos y lo último que pretendían era ver el sol, les quedaba sólo medio vaso a cada uno, se miraron a los ojos y hubo un silencio... En la radio empezó a sonar la canción "You and Me - Lifehouse". Y pasó lo que siempre tiene que pasar cuando hay un silencio después de una botella de whisky y pasan una canción romántica en la radio: Paulo y Silvana empezaron a besarse desesperadamente, como si hubieran estado esperando esto hace años, había una pasión en los besos que ninguno de los dos había sentido antes, parecía que acababan de salir de prisión. Luego de se abrazaron y se quedaron dormidos, lógicamente no vieron el sol.
A la mañana siguiente se dieron cuenta que estaban jodidos, que Silvana tenía enamorado y que Miguel, su hermano, era uno de los mejores amigos de Paulo.
Continuará…
Fin del volumen 1
Esta es la historia de un famoso futbolista que, por obvias razones, no me dejó revelar su nombre, pero sí contar su historia.
Paulo jugaba para un popular equipo de Lima, era un chico extrovertido, jugaba de delantero y tenía la suerte de que en el mismo equipo jugaba Miguel, uno de sus mejores amigos desde la infancia. Al contrario de Paulo, Miguel era un chico mas reservado. Ellos habían ido al mismo colegio, eran vecinos, se habían juergueado en las mismas fiestas, habían pasado juntos cosas buenas y malas y los dos jugaban muy bien fútbol. Todo lo habían hecho juntos, pero Paulo siempre sobresalió más Miguel en todo sentido: en el fútbol, con las mujeres, en los estudios, en casi todo. Paulo siempre ganaba, por poquito, pero siempre ganaba. Esto jamás generó tensión entre ellos, pero comenzaron los problemas cuando fueron fichados por el mismo equipo.
Los dos jugaban en la misma posición, de delanteros. Cuando eran chicos esto no causaba ningún problema, porque los profesores, al ver que estos dos chicos destacaban del resto, los hacían jugar juntos. En equipos grandes Paulo era el que jugaba de titular y Miguel estaba en la banca o jugaba en las reservas, por ahí tenía un poco de suerte y alternaba algunos minutos en el equipo titular, lo que le generaba un poco de envidia a Miguel.
Miguel tenía una hermana preciosa, ella se llamaba Silvana, estaba en el segundo ciclo de administración de empresas en la Universidad de Lima. No era una alumna brillante, pero se mantenía, casi nunca jalaba un curso y aparte físicamente era muy atractiva, tenía unos ojos azules que dejaba tonto a más de uno y un cuerpo muy trabajado en el gimnasio. Paulo siempre se había sentido atraído hacia a ella, pero era incapaz de acercarse por respeto a su amigo. Es más, él no le hablaba, mas allá de un hola o un chau a pesar de todos los años que la conocía por miedo a que en algún momento pudiera pasar algo con ella. Silvana tenía una relación sentimental con Jose. Él era amigo de Miguel y de Paulo, un estudiante muy por encima del promedio, becado en la facultad de medicina en la universidad San Marcos y venía de una familia acomodada, era una persona prepotente y todo lo arreglaba con dinero, pero físicamente era una desgracia, pongámoslo así, todo lo que tenia de cerebro y plata, le faltaba de cara, cuerpo, facha, etc. Y por esta razón Paulo fastidiaba mucho a Miguel.
- Oe man, ¿No te jode que tu hermanita este con Jose? ¡Tus sobrinos van a ser todos chuecos y deformes! - Paulo ironizaba.
- No sé, es problema de ella - contestaba Miguel, se notaba que no le hacía gracia la broma.
- Pero brother, relajado, igual si salen feos, no pasa nada, Jose tiene mucha plata así que una cirugía plástica y listo, arregladitos. Jaja.
- Oe, ya no jodas huevón y vamos a entrenar.
- Jaja dale man, vamos.
Miguel jamás le hizo problemas a Silvana por estar con uno de sus amigos. Por más que no le gustaba la idea, nunca se metió ni nunca hablo mal de de Jose, aunque sabía que no era ningún santo.
Era la fecha número 14 del torneo, Paulo era el goleador del campeonato con 16 goles y un defensor mala leche del otro equipo lo lesionó en el partido. Entró Miguel en su lugar a reemplazarlo. Paulo sintió que tenía una lesión grave, y sus miedos se confirmaron cuando el médico le dijo que tenía que dejar de jugar por un mes. Lo tomó con calma, a pesar que no le gustaba la idea de dejar el equipo titular y andar en muletas, lo enyesaron y se fue a su casa. El equipo viajaba a la mañana siguiente a Arequipa a jugar con el Melgar, y Miguel iba a ser titular y no podía ocultar su felicidad, era la oportunidad que tanto había esperado. Una vez en el avión se le ocurrió llamar a Silvana y pedirle que le compre un whisky a Paulo para que se sienta mejor.
- Aló, ¿Silvana? Un favor, cómprale un Johnny Walker, Black Label a Paulo, que se lesionó - dijo Miguel con prisa porque el avión estaba por despegar
- Pero Miguel, no conozco tanto a Paulo, además tengo que dejar a Jose en el aeropuerto porque se está yendo a Santiago.
- ¡No jodas Silvana! Deja a Jose en el aeropuerto, después vas a Wong, le compras el whisky y se lo dejas a Paulo de parte mía - insistió Miguel
- Pero Miguel…
- Pero nada, te cuelgo porque tengo que apagar el teléfono, chau Silvanita, ¡Cuídate!
Silvana sabía que era importante para su hermano. Dejó a su enamorado en el aeropuerto a las siete de la noche, se fue a Wong, compró el whisky y se dirigió hacia el departamento de Paulo. En el camino, se sintió algo rara, ya que en secreto le atraía mucho Paulo. Lo que le daba rabia era que todos los amigos de su hermano morían por ella, en cambio Paulo, era el único que ni la miraba, y ella no entendía por qué. Silvana llegó al departamento, tocó el timbre y Paulo le contestó.
- ¿Hola?
- Paulo, soy Silvana, la hermana de Miguel, mi hermano me dejó una cosa para ti.
- Dale Silvana, pasa, te dejo la puerta abierta porque no puedo estar caminando mucho.
Silvana subió y encontró la puerta abierta, pasó y encontró a Paulo tirado en el sillón viendo tele. Cuando entró Silvana, él se quedo tonto de lo linda que estaba, ella lo saludó y dejó la bolsa con las cosas en la mesa.
- Bueno Paulito, ya cumplí con mi hermano y… - antes que terminara de hablar Paulo la interrumpe -
- A ver que me mandó este desgraciado... Booo, ¡un Black Label, qué rico!, gracias Silvana - Paulo se levanta y le da un abrazo.
- Qué bueno que te gustó - dijo Silvana, un poco ruborizada por el abrazo -
- Bueno Paulo, ya me voy, ¡Te dejo con tu whisky!
Paulo se sorprendió, y le dijo - ¿Me vas a dejar con un Black Label solo? ¿Tan alcohólico me crees? ¿Sabes que soy un deportista profesional no? - ironizó Paulo
- Ah, ¿Quieres que me quede? - dijo coquetamente Silvana
- Ya pues qué importa, a nada...
- ¡Ah, no! ¡Así no me quedo!- dijo molesta Silvana
- Jaja, te estoy bromeando sonsa, quédate por favor, dame ese honor de tener tu compañía. – dijo Paulo de forma muy caballerosa.
- Ya, bueno, me quedo - contestó Silvana con una sonrisa
Y se quedó. Copas van, copas vienen, como los temas también. Temas van y temas vienen. Comenzaron hablando de lo poco que se conocían a pesar de los muchos años de amistad entre Paulo y su hermano, después hablaron de las carreras profesionales de cada uno, y prendieron la radio, se pusieron a bailar a pesar de la lesión de Paulo. Cuando se dieron cuenta de la lesión, se sentaron de nuevo, Paulo quiso demostrar que no le dolía, que era un macho alfa, pero hizo un papelón. A la mitad del whisky comenzaron los halagos: "qué lindo eres", "la paso tan bien contigo", "eres muy bonita", "tienes una sonrisa perfecta"… Los dos se estaban dando cuenta del ambiente que se formaba, pero ninguno quiso parar. Eran ya las cuatro de la mañana y para Paulo era un logro ver su reloj porque estaba muy mareado. En un esfuerzo sobre humano logra decir.
- Silvanita, mira la hora que es, ¡Ni me di cuenta!
- ¡Fuck! yo tampoco, pero la estoy pasando mostro
- Si yo también, ¿qué tal Johnny Walker eh? jaja - dijo Paulo notoriamente mareado
- ¡Sí, buenazo!
- Pero no quiero obligarte a que te quedes -dijo Paulo rogando en su cabeza por que se quede.
- No, nada que ver, yo me quedo porque quiero, es más quiero ver el sol contigo, jeje
- Jaja, ¡Dale, nos quedamos hasta ver el sol!
El sol… ¿Este par a quién quería engañar?, solo querían estar juntos y lo último que pretendían era ver el sol, les quedaba sólo medio vaso a cada uno, se miraron a los ojos y hubo un silencio... En la radio empezó a sonar la canción "You and Me - Lifehouse". Y pasó lo que siempre tiene que pasar cuando hay un silencio después de una botella de whisky y pasan una canción romántica en la radio: Paulo y Silvana empezaron a besarse desesperadamente, como si hubieran estado esperando esto hace años, había una pasión en los besos que ninguno de los dos había sentido antes, parecía que acababan de salir de prisión. Luego de se abrazaron y se quedaron dormidos, lógicamente no vieron el sol.
A la mañana siguiente se dieron cuenta que estaban jodidos, que Silvana tenía enamorado y que Miguel, su hermano, era uno de los mejores amigos de Paulo.
Continuará…
Fin del volumen 1
domingo, 11 de abril de 2010
1. La vecinita tiene antojos
El sueño de todo chico de 16 años es que una flaca de 20, que este increible se fije en ti, Jorge en esa época, tenia 16 años, era un chico normal, jugaba tenis en un club de Lima y una mañana cuando iba a entrenar, se cruzo con María Fernanda, una chica de 20 años que se acababa de mudar al edificio que quedaba al frente del club, solo tuvo un cruce de miradas con ella, nada mas, a ella le daba clases un profesor del club, después de cruzarse con ella, Jorge fue a preguntarle a Pedro (el profesor de tenis) por su nueva alumna, Pedro le dijo que no se haga ilusiones, que Mafer, como le decían de cariño, era la amante de un señor de muchisimo dinero, y que la tenia en su departamento solo para divertirse con ella los fines de semana, Jorge conocía a este señor, es que era difícil olvidarse del Mercedes convertible que él tenia, a la semana siguiente Pedro -el profesor de tenis- tenia que hacer un papeleo y justo coincidía con la clase de mafer, Pedro le pidió a Jorge que lo remplaze y pues Jorge lo hizo mas que feliz, es que el cuerpo de mafersita era impresionante, y es que bueno, también era todo operado, a este señor de mucho dinero le gustaba experimentar con sus amantes, y les ponía el cuerpo que quisiera, les ponía mas culo, mas tetas, las adelgazaba, hacia lo que queria, era un "chucha", y bueno así Jorgito conoció a mafersita, mafersita le contó que estudiaba para cheff, le conto que se acababa de mudar, pero obviamente, jamas le contó que era la amante de nadie, ella decia que se financiaba el departamento por su cuenta, seguro como sabia que jorge era chico, le iba a creer todo.
- Jorge: así que estudias para cheff? Cocinaras bien ?
- Mafer: si buenisimo, es mas, te invito mañana a almorzar a mi departamento!
- Jorge: (hizo una pausa y con una voz un poco asustada dijo) dale mañana voy entonces!
- Mafer: ya mostro!
Al día siguiente Jorge primero se aseguro que Tato ( el señor millonario) no estuviera en Lima, le pregunto a Pedro (porque el también le daba clases a Tato) y él le confirmó que no estaba en Lima, entonces Jorge fue decidido al departamento, una vez adentro mafer había cocinado unos fideos a lo Alfredo, Jorge los probo, y seguramente hasta ahora Jorge jamas ha probado un plato tan mal preparado, tan asqueroso y tan jodidamente feo y lo peor es que se lo tuvo que comer todo, Jorge después de eso anduvo mal del estomago como una semana, y tuvo que irse rápido porque no podía más con su estomago, no paso mucho en el departamento esa vez. Pasaron los días y una tarde en el club, Jorge y Mafer estaban jugando ping pong y Mafer le dice a Jorge que le enseñara el balcón del club que daba hacia el mar, y bueno Jorge obediente mente la lleva ahí, apenas llegaron al balcón salio toda la parte animal de Mafer, agarro a Jorge del polo y lo tiro contra la pared y le dio un beso muy muy intenso, para Jorge era todo nuevo, porque por mas pendejo que se creía, todavía él era chico y lo que estaba viviendo, solo lo había podido ver en películas triple x. Quedaron para salir al día siguiente, suerte que Tato seguía de viaje, fueron al parque kennedy, no duraron mucho tiempo ahí ella le pidió para ir a un hotel, Jorge ni la pensó, ella pago el hotel, y entraron a la habitación, ella lo empujó a la cama le quito toda la ropa, y él también intentaba quitársela, hasta que quedaron desnudos los dos y Jorge la llego a ver y se quedo muy tonto, tenia un cuerpo increíble, tuvieron un sexo delicioso esa noche, hasta esa noche Jorge solo había tenido relaciones con una chica, que era tan inexperta como él, en cambio mafersita si conocía su tema, era toda una experta, y pues Jorge era solo un simple aprendiz.
Siguieron pasando los días y ella se volvió muy obsesiva, le mandaba muchos mensajes de texto, a Jorge le empezó a entrar el miedo, y es que dios sabe que hubiera sido capaz de hacer Tato si se enteraba que su amante le ponía los cuernos con un chico de 16 años, una tarde cuando Jorge se encontraba en el club le llega un mensaje de texto de mafersita diciéndole -sube no hay nadie - Jorge ni la pensó y fue corriendo, mafersita le abrió la puerta y tuvieron sexo como locos en su habitación, seguramente la misma habitación, donde Tato y ella tenían relaciones, y mafersita volvió a comprobar que sabia como moverse, después de esa vez, Jorge ya no quiso saber nada, se moría de miedo, y también justo él se iba de viaje a vivir a otro país, entonces aprovecho eso, le dijo a mafersita que sentía que todo era muy arriesgado, que no quería seguir con eso, y mafer no lo quiso entender mucho, pero bueno, se dejaron de ver, Jorge viajó, y todo se enfrió, al año siguiente, por las paginas sociales de Internet Jorge se entero que Mafer estaba esperando un hijo, y no era de Tato porque él era estéril, y la botó del departamento mientras Jorge estaba viviendo en otro país, pasaron 2 años más, y un día Mafersita volvió al club, con su hijo, y se sentó en una mesa, Jorge se quedo tonto, y como corresponde fue a saludarla, y se sentó con ella a hablar un poco, y en eso se aparece el Papá de Jorge y también saluda a Mafer
- Mafer que lindo tu hijo! dijo el papa de Jorge
- Muchas gracias señor.. y en voz baja dijo.. - Es su nieto
El papá de Jorge no escucho eso y se fue, y Jorge que estaba a su costado obviamente si escuchó eso y se quedo pálido y miro a mafer, y ella se rió y le dijo
- Jaja no seas tonto ¡Es una broma :)!
Y Jorge fingió una risa y se calmo...¡¡Pero que tal sentido del humor de Mafersita!! Con esa broma, se puede resumir todo lo que fue la relación con ella, porque con ella, todo fue diversión.
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